“Life Is A Collection of Experiences. Let Us Be Your Guide”
La exclusiva cadena hotelera The Luxury Collection Hotels & Resorts nos propone un viaje por sus 3 de sus más lujosas e icónicas propiedades en Estados Unidos: Vermont, Arizona y Hawaii. Un corto promocional que busca la experiencia del viaje de una forma única y auténtica.
Un película cuidada hasta el mínimo detalle y que cuenta con un equipo de pesos pesados a nivel internacional: Waris Ahluwalia junto al director Luca Guadagnino, Tilda Swinton como co-escritora del guión y Agyness Deyn como protagonista de la cinta.
Quién fuese Julio Verne: viajar alrededor del mundo, descubrir nuevos lugares y vivir mil aventuras fantásticas como lo hicieron sus personajes. Ahora la mayoría de nuestros viajes se resumen en una ‘sarta’ de imágenes digitales: feas, mal encuadradas y sin captar ni un ápice de la esencia de ese lugar. Patearte la ciudad de arriba abajo siguiendo la estela del turista que te precede, incapaz de salirte del camino preestablecido por miedo a descubrir alguna cosa interesante. A la contra del turista ramplón se encuentran los ilustradores que día a día llenan las páginas de los blogs de Urban Sketchers. Buscan la tranquilad de las esquinas y los callejones, la vida cotidiana sin artificio o los parajes naturales para detenerse, observar a su alrededor y captar in situ la escena que se desarrolla ante sus ojos. Sobre cualquier superficie y con cualquier herramienta desgranan un momento determinado en un documento para la posteridad. Viajar nunca fue tan fácil.
Lisboa, Marrakech o Casablanca, Hong Kong… entran mi lista de próximas visitas. ¡Quiero una aventura al más puro estilo Verne!
Tras la convulsa Guerra Civil que sufrió España, el entonces gobierno comenzó la ardua tarea de reconstruir un país totalmente roto. Por aquella época, uno de los sectores que más creció fue precisamente el minero. Era el carbón la materia prima más utilizada y, convirtió, en los años 40 y 50, a la Montaña Palentina en una de las zonas más ricas del país. Además, los pozos mineros consiguieron atraer muchas otras industrias afines y diversificar los servicios con los que contaban los habitantes de la zona. Uno de estos servicios fue el relacionado con el ocio, concretamente, con la pasión cinéfila; en el año 1958, Guardo (localidad del norte de Palencia) llevó a contar con 3 cines en funcionamiento. Sin embargo, la historia de las primeras proyecciones se remonta a 1922 cuando el Grupo Teatral Bullón realizaba sesiones de cine como forma de complementar sus actuaciones teatrales. Trás la disolución del grupo no tardó en haber un local dedicado en exclusiva a las proyecciones de películas. Podríamos decir que el primer cine, tal y como lo conocemos hoy en día, surgió en 1931 bajo el nombre de Cine Montañés.
Saltándones varias décadas de historia del cine, nos situamos en el año 1958, y para ser más exactos, en el 16 mayo, día en el que se inaguró el Cine Bravo. Esta fecha suposo la punta del iceberg del fenómeno, ¡Guardo contaba con 3 salas! El tercer cine de la localidad ofreció un pase gratuito el día de su inauguración. La película seleccionada fue Las Muchachas de azul (1957) de Pedro Lazaga.
Sinopsis. La historia se centra en las aspiraciones de las empleadas de unos grandes almacenes que, además de servir con diligencia a los clientes, quieren casarse a toda costa con un cliente, un compañero o, incluso, con alguno de sus jefes.
Dos días después del éxito de la inauguración de la nueva sala se comenzó con las proyecciones normales, donde los asistentes ya pagaban su entrada. Ese día se pasó la película Trapecio (1956) de Carol Reed.
Sinopsis. Mike Ribble ha sido uno de los pocos trapecistas que ha conseguido hacer el triple salto mortal, pero tras un accidente realizándolo termina trabajando como tramoyista en el circo. Allí lo busca Tino, hijo del gran trapecista Orsini, que quiere que le enseñe a ejecutar el triple salto. Entre el dúo se interpone Lola, cuyo afán, gracias a su belleza, es triunfar en el circo.
Épocas donde asistir al cine costaba 1 peseta o, ya en los 70′s y 80′s, 25 pesetas aproximadamente. Cifras que hoy en día nos quedan muy lejanas en el tiempo, casi olvidadas. No llegué a vivir aquello pero sí recuerdo cuando 5 duros daban para muchas golosinas en el quiosco…
Abriendo cajones de cómodas antiguas y cajas de madera, encontramos en mi casa estas entradas, perfectamente conservadas del Cine Bravo de mediados o finales de los años ochenta.
Una parte de la historia de la Montaña Palentina que he descubierto gracias al libro Castillos de ceniza. Historia de los cines en la Montaña Palentina de Wifredo Román Ibáñez y Óscar Blanco Esteban de la editorial Cultura & Comunicación. Una bonita obra para leer estas Navidades.
Lo bueno de tener una familia viajera es que de vez en cuando se cuelan en casa detalles de diferentes partes del mundo. En esta ocasión el origen del presente fue Japón; y el papel donde venía envuelto me gustó mucho: sencillo y armonioso.